Una vez del lado mexicano, nos subimos a un segundo botecito que nos llevaría a las ruinas de Yaxchilan. 
Las ruinas están en el medio de la selva así que el paisaje es increíble realmente (y caluroso por cierto...). Caminamos un poco y llegamos a un primer edificio llamado del laberinto, al que hay que entrar con linterna porque no se ve nada de nada salvo los murciélagos! Mi cara de pánico testifica su presencia jajajajajja casi me muero del susto!!!!


Cuando se termina de cruzar el edificio que no son muchos metros si uno no se pierde adentro (por suerte un guía entró justo adelante neustro jajaja) se llega a la gran plaza donde hay varios edificios y muchas estelas que se encontraron con inscripciones

Seguimos caminando y encontramos este edificio que es increíble! para llegar hay que subir muchos escalones (acá no se ven porque esta es la parte de atrás)

Después de andar dos horas por estas ruinas nos fuimos a almorzar y a hacer migraciones en México (sí, tuvimos unas horas de ilegalidad ajajja). De ahí, derecho a Bonampak que es otro sitio arqueológico ubicado en la selva lacandona. Al parque sólo se puede acceder con combis lacandonas manejadas por lacandones. Cuando se llega, lo que sorprende no son tanto sus edificios sino, más bien, las pinturas que se encuentran en sus interiores las cuales están excelentemente conservadas. Son un lime!



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